Mi visión
El verdadero rendimiento no se mide sólo por lo que uno logra, sino también por lo que uno preserva.
Fundador de coachingmental.ch
Desde hace más de 20 años acompaño a personas en contextos de rendimiento, transición y alta exigencia, ya sea personal o profesional.
Lo que distingue a los mejores ejecutantes no es la intensidad de su esfuerzo, sino la calidad de su regulación.

Curso
Nací en un pueblo de la Suiza francófona, en una familia de artesanos. Nada me predestinó a carreras académicas o internacionales.
Mi primera vida fue musical. De los 12 a los 25 años, viví en el exigente mundo del ritmo y la interpretación. Desde la banda de música de mi pueblo hasta el Drummers Collective de Nueva York, aprendí desde muy joven lo que significa tocar bajo presión. Toqué en varios conjuntos y, en particular, acompañé al talentosísimo Nicolas Meier , guitarrista de Jeff Beck. La música me enseñó disciplina, capacidad de escucha, precisión y a gestionar el miedo escénico y las emociones; habilidades que no se pueden teorizar, sino experimentar.
A los 20 años, me convertí en maestra de primaria. Allí descubrí mi pasión por la mentoría y el desarrollo humano. Transmitir conocimientos nunca me ha abandonado.
La curiosidad intelectual me llevó entonces a cursar estudios avanzados de historia. Obtuve doctorados en la École Normale Supérieure (Ulm) de París y en la Universidad de Friburgo, seguidos de una carrera académica en Ginebra, Lausana y Viena. Mi investigación fue reconocida por la Academia Francesa en 2015. El rigor científico, el pensamiento estructurado y el rigor conceptual se convirtieron en mis cimientos.
A los 44 años, decidí abandonar este entorno teórico, sintiendo una mayor necesidad de significado y propósito. No como un descanso, sino como una búsqueda de constancia. Quería trabajar donde la presión es real, donde el rendimiento y los altos estándares forman parte de la vida cotidiana.
Así, mi carrera conecta tres mundos: el escenario, la investigación y el apoyo estratégico.
- La música me enseñó el ritmo bajo presión
- La investigación me enseñó la estructura
- El coaching racional me involucra en una transformación concreta y de alto nivel
Hoy, guío a personas a través de este delicado equilibrio: aspirar a lo más alto sin fragmentación interna. Mi trayectoria me ha enseñado que el rendimiento no se trata de una intensidad fugaz, sino del esfuerzo sostenido en el tiempo. Aspirar a lo más alto es una cosa. Mantenerse fuerte mientras se logra es otra. Es en este espacio —entre la ambición y la estabilidad interna— donde se alcanza la verdadera maestría.